Es un caballo alado que desempeña un papel en varias leyendas, en la de Perseo y, especialmente en la de Belerofonte. Su nombre era puesto en relación con la palabra griega que significa manantial, y se decía que había nacido «en las fuentes del Oceano», es decir, en el extremo oeste, cuando Perseo dio muerte a la Gorgona.
Otra leyenda afirmaba que el caballo divino había salido del cuello de la Gorgona, ahora se admitía que habría nacido de la tierra, fecundada por la sangre de aquélla. Al nacer, Pegaso voló al Olimpo, donde de puso al servicio de Zeus, llevándole el rayo.
El Pegaso suele ser blanco o negro y tiene dos alas que le permiten volar. Una característica de su vuelo es que cuando lo realiza, mueve las patas como si en realidad estuviera corriendo por el aire.
No se debe confundir el Pegaso con el unicornio y que este último tiene cuerno, carece de alas, y es otro ser mitológico diferente.